
Feliz sobriedad
«La espiritualidad cristiana propone un modo alternativo de entender la calidad de vida, y alienta un estilo de vida profético y contemplativo, capaz de gozar profundamente sin obsesionarse por el consumo»
Siempre es posible volver a desarrollar la capacidad de salir de sí hacia el otro. Sin ella no se reconoce a las demás criaturas en su propio valor, no interesa cuidar algo para los demás, no hay capacidad de ponerse límites para evitar el sufrimiento o el deterioro de lo que nos rodea. La actitud básica de autotrascenderse, rompiendo la conciencia aislada y la autorreferencialidad, es la raíz que hace posible todo cuidado de los demás y del medio ambiente, y que hace brotar la reacción moral de considerar el impacto que provoca cada acción y cada decisión personal fuera de uno mismo. Cuando somos capaces de superar el individualismo, realmente se puede desarrollar un estilo de vida alternativo y se vuelve posible un cambio importante en la sociedad.
Desde la situación de interconexión, estamos invitadas a sanar los vínculos fracturados entre Dios, la humanidad y el planeta. Es una llamada a sumarse a la lucha por la unidad mundial al más profundo nivel.
La experiencia de la mañana fue enriquecedora. Renovamos energías para seguir comprometiéndonos con nuestra forma de vernos a nosotros mismos, nuestro modo de amar y cuidar del mundo, del prójimo y de nosotros mismos.










